Es común escuchar "Yo no soy político". Y eso, como una forma de indicar que no es un "politiquero". Pero, cuidado, que también hay quienes aconsejan, especialmente a los jóvenes, a no entrar en política. Y estos consejeros lo hacen porque, o son ignorantes de lo que significa política o simplemente porque tienen intereses creados. Y son justamente estos últimos los que manosean la política al punto que el concepto de Democracia se devalua tanto, que llegan a puntos en los que las dictaduras se abren paso aprovechando el descontento popular.
Pensar en política es elevar el espíritu hacia el bien común. Es salir del egoismo y pensar que también debemos pensar en el bienestar de los demás. Es una forma de ser más humanos y no las simples ostras que viven por vivir. Y pensar en política no necesariamente implica pertenecer a un partido político; pues puede haber periodos en los que éstas agrupaciones estén prácticamente podridas en su totalidad, o simplemente uno puede desear ejercer su pensamiento político al margen de los partidos.
Esta es mi primera publicación en este medio; y lo hago pensando en el futuro de la humanidad. Y concretamente pensando en que la Democracia, la verdadera Democracia, debe ser revalorada. Debemos rescatarla de los politiqueros.
En resumen, el objetivo es hacer de la Democracia una herramienta para el bien de la humanidad.
CésarDa
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